
¡ORGULLO PORTEÑO! 🌊🇨🇷 | 100 años educando con amor en el corazón de Barranca: Escuela Augusto Colombari Chicoli
Puntarenas es una tierra cuya alma se ha construido al ritmo del ferrocarril, la brisa marina y el trabajo incansable de su gente. En este rincón de la patria, hace un siglo, nació en el sector de Barranca un templo del saber que pasó de ser un pequeño espacio comunitario a convertirse en el corazón palpitante de distintas generaciones porteñas.
De la línea del tren a un legado centenario
Antes de llevar el nombre con el que hoy la reconocemos con orgullo, la institución pasó por tres etapas históricas: inició como la Escuela La Barranca, luego pasó a ser la Escuela Mixta de Barranca y, finalmente, fue bautizada como la Escuela Augusto Colombari Chicoli.
Sus primeras lecciones se escucharon en una humilde bodega adyacente a la antigua línea del ferrocarril. Entre el silbato del tren y el entusiasmo de los primeros alumnos, se comenzó a trazar una trayectoria impecable. Tiempo después, gracias a un valioso intercambio de terrenos con la Iglesia Católica local, la escuela se trasladó a su ubicación actual, transformándose en el principal punto de encuentro, identidad y pertenencia para las familias de la zona.
Innovación y compromiso en el siglo XXI
En Yo Amo Puntarenas conversamos con la directora del centro educativo, la Máster Flor María Vega Ramírez, quien nos compartió que la institución atiende hoy con dedicación a 566 estudiantes provenientes de comunidades vecinas como Chacarita, El Roble y la misma localidad de Barranca.
A pesar de los desafíos de mantener una estructura centenaria, la escuela se mantiene firme y en constante evolución:
Infraestructura en marcha: La administración gestiona proyectos clave, como la sustitución de la malla perimetral y la renovación total del sistema eléctrico —que cuenta con más de 40 años de antigüedad— para garantizar la seguridad de los niños.
Tecnología para el futuro: Aulas equipadas con pantallas, conectividad de alta velocidad, laboratorios de informática y programas de robótica. En palabras de la dirección, la meta no es frenar el uso digital, sino guiarlo pedagógicamente para preparar a la niñez ante la era moderna.
Un arraigo que trasciende generaciones
«El arraigo intergeneracional es palpable en nuestros pasillos: abuelos, padres e hijos que compartieron las mismas aulas se cruzan hoy con docentes que un día fueron alumnos de este mismo recinto. Esta herencia viva la celebrramos en el marco de nuestro centenario con exposiciones fotográficas de la línea del tiempo y torneos deportivos conmemorativos que reúnen a egresados y estudiantes actuales», destacó la Máster Flor María Vega.
A 100 años de su fundación, la Escuela Augusto Colombari Chicoli reafirma que educar en Puntarenas es mucho más que impartir materias: es construir comunidad, resguardar nuestra memoria histórica y darle alas a la niñez de Barranca para transformar su futuro.






