Inicia veda en el Golfo de Nicoya desde este 1 de mayo para proteger especies marinas
La medida se extenderá hasta el 31 de julio y busca resguardar los ciclos reproductivos de especies clave para la pesca en Puntarenas
Puntarenas. A partir de este 1 de mayo entra en vigencia la veda anual en el Golfo de Nicoya, una medida que busca proteger los recursos marinos y garantizar la sostenibilidad de la pesca en una de las zonas más importantes del país.
La restricción se mantendrá hasta el 31 de julio de 2026 y aplica tanto para la flota comercial como para la pesca deportiva dentro del área delimitada. Esta zona comprende un polígono marítimo que va desde Punta Torres hasta el Faro de Isla Negritos, pasando por Punta Cuchillos en la Península de Nicoya y extendiéndose hacia el interior del golfo, hasta la línea entre Puerto Níspero y Puerto Moreno.
De acuerdo con información oficial, la veda responde a estudios técnicos que identifican este periodo como clave para la reproducción y crecimiento de especies como la corvina reina, aguada y picuda. Estas especies son fundamentales para la economía pesquera nacional y, especialmente, para muchas familias puntarenenses.
Además, autoridades como el Instituto Costarricense de Pesca y Acuicultura (INCOPESCA), en conjunto con el Ministerio de Seguridad Pública, el Servicio Nacional de Guardacostas, SENASA y MINAE, reforzarán los operativos de control durante estos tres meses.

¿Qué sí está permitido?
Aunque la veda es amplia, existen algunas excepciones. Se permite la extracción de moluscos siempre que se cuente con autorización vigente de INCOPESCA. Asimismo, la pesca de sardina por embarcaciones semiindustriales estará habilitada del 1 de junio al 31 de julio.
Por otra parte, personas con licencias vigentes de pesca turística o permisos de investigación que operan dentro de la zona vedada ya gestionaron ayudas económicas ante el Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS).
🌊 Una medida necesaria
La verdad es que, aunque la veda representa una pausa obligatoria para el sector pesquero, también es una inversión en el futuro. Sin estos periodos de resguardo, la presión sobre los recursos marinos podría comprometer seriamente la actividad en los próximos años.
Y es que, en un lugar como Puntarenas, donde el mar no solo es paisaje sino también sustento, protegerlo no es opcional… es urgente
